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Día mundial sin tabaco 2005
25/05/2005
MADRID, 18 de mayo de 2005 - Los profesionales sanitarios están en una posición inmejorable para desempeñar un papel determinante en la lucha contra el tabaco. El Día Mundial sin Tabaco 2005 (el próximo martes 31 de mayo de 2005) hace hincapié en este papel. La Unión Europea, a través de sus mecanismos legislativos, su apoyo a proyectos y los intercambios de buenas prácticas, promueve el papel específico de los profesionales sanitarios en la lucha contra el tabaco y en el abandono del hábito de fumar. La nueva campaña antitabaco de la UE «HELP – Por una vida sin tabaco» irá asociada al Día Mundial sin Tabaco 2005 a través del lanzamiento de una amplia campaña televisiva en los 25 Estados Miembros.[1]

Introducción
Actualmente existen en el mundo 1.300 millones de fumadores y cada año fallecen 4,9 millones de personas a causa del tabaco. La mitad de los fumadores actuales morirán por enfermedades relacionadas con el tabaco. El Banco Mundial prevé que el tabaquismo matará a uno de cada seis adultos cada año en todo el mundo en 2030 [1]. Aunque el 70% de estas muertes ocurren en países en vías de desarrollo, el tabaquismo sigue siendo un problema de salud de primer orden en Europa. Es la segunda causa de mortalidad más importante en el mundo y la primera evitable. Los gobiernos y los legisladores tienen el deber de intentar evitar estas muertes, pero la sociedad también tiene que participar. En este sentido, los profesionales sanitarios tienen un papel especial y muy importante que desempeñar en la lucha contra el tabaco. Cuentan con el apoyo de la población y los medios y pueden llegar a un amplio espectro de ámbitos sociales, económicos y políticos. Como profesionales sanitarios, están en contacto con un alto porcentaje de la población y tienen la oportunidad de ayudar a las personas a cambiar su comportamiento. Pueden aconsejar, asesorar y dar respuesta a preguntas relacionadas con las consecuencias del consumo de cigarrillos, además de ayudar a los pacientes a dejar de fumar y concienciar y advertir a los niños y adolescentes sobre los peligros del tabaco. Los estudios han demostrado que los consejos de los profesionales sanitarios, por breves que sean, sobre los peligros del tabaco y la importancia de dejar el hábito son uno de los métodos más rentables y efectivos para reducir el tabaquismo [2]

Los profesionales sanitarios pueden actuar en muchos niveles. En el plano individual, pueden educar a la población sobre los perjuicios del tabaquismo y sobre cómo superar la adicción. Se han publicado directrices que aconsejan a los profesionales sanitarios sobre cómo hacerlo [3]. En el plano comunitario, pueden auspiciar y apoyar esfuerzos para promover lugares de trabajo libres de humo y ampliar la disponibilidad de los recursos destinados a ayudar a los que quieren dejar de fumar. Finalmente, en el plano social, pueden sumar sus voces y sus esfuerzos a las iniciativas nacionales e internacionales de lucha contra el tabaco, pueden ejercer presión para crear nuevos impuestos y leyes antitabaco, y pueden promover iniciativas como el Día Mundial sin Tabaco y el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) de la OMS. Por ejemplo, los profesionales sanitarios de toda Europa reclamaron recientemente un acceso fácil a los servicios de ayuda para dejar de fumar, la protección total de los no fumadores contra el humo del tabaco y la aplicación del Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS.

En general, los profesionales sanitarios deberían ser un ejemplo a seguir para conseguir una sociedad saludable. Las organizaciones de profesionales de la salud pueden asumir un papel de liderazgo y convertirse en modelos para otras organizaciones de profesionales y para la sociedad. Al promover los lugares de trabajo y los estilos de vida libres de humo, deberían convertirse en un ejemplo a seguir por sus pacientes.

Comparación a escala europea
Obviamente, un importante avance en el camino hacia la creación de buenos ejemplos sería la prohibición de vender productos del tabaco en centros sanitarios. Varios países de la Unión como Polonia, Grecia, España y Estonia, han prohibido la venta y la promoción de productos del tabaco en estos centros. La Red Internacional de Hospitales Saludables (International Network of Health Promoting Hospitals) y la Red Europea de Hospitales sin Humo (European Network of Smoke-Free Hospitals), presentes en casi todos los países miembros, trabajan para que los servicios sanitarios estén libres de humo ofreciendo servicios de ayuda para dejar de fumar y fomentando el abandono del hábito entre los propios profesionales. Los profesionales sanitarios de Malta han confirmado que la aprobación de la legislación sobre lugares públicos libres de humo ha ayudado a aumentar el número de personas que han dejado de fumar [4]. Con esto en mente, muchos países han instaurado o instaurarán brevemente prohibiciones de fumar en lugares de trabajo, medios públicos de transporte y lugares públicos.

Malta y Suecia cuentan con organizaciones antitabaco formadas por profesionales sanitarios como médicos, dentistas, enfermeras, profesores, farmacéuticos y psicólogos. Una de estas organizaciones ha creado, en colaboración con el Ministerio de Salud de Malta, una plataforma de ayuda que facilita el acceso a las charlas para dejar de fumar a los que desean dejar el hábito. El Departamento de Promoción de la Salud organiza charlas educativas y cursos para informar a los profesionales sobre los cambiantes desafíos que plantea dejar de fumar. En Suecia, grupos como Enfermeras y Comadronas Europeas contra el tabaco (European Nurses & Midwives Against Tobacco) y Profesionales Sanitarios contra el Tabaco (Health Professionals Against Tobacco) tratan cuestiones relativas a la lucha contra el tabaco, como las iniciativas legislativas, la formación de opinión y el desarrollo profesional. Estas organizaciones también dotan a los profesionales sanitarios de los instrumentos necesarios para adoptar iniciativas antitabaco más restrictivas y crear conocimientos que ayuden a los pacientes durante el largo proceso de dejar de fumar. Más de dos tercios de los dentistas suecos y finlandeses afirmaron que consideran como su deber animar a sus pacientes a dejar de fumar [5]. En el Reino Unido, el sistema público de salud (NHS) ha creado un servicio para dejar de fumar —Stop Smoking Service— tremendamente efectivo y completo. Este servicio asesora y apoya a los fumadores que desean dejar de fumar.

Los profesionales sanitarios necesitan actualizar sus conocimientos y habilidades a lo largo del ejercicio de su profesión para seguir siendo competentes. La formación para estudiantes universitarios y de postgrado se considera una medida eficaz a la hora de asesorar a las personas que quieren dejar de fumar. Sin embargo, esta formación varía de un país europeo a otro. En Estonia, los médicos reciben formación sobre cómo aconsejar a los fumadores. Estonia pretende tener al menos una oficina de asesoramiento atendida por profesionales en cada una de las 15 provincias del país a finales del 2005. Desde 1995 todos los estudiantes de la facultad de medicina más importante de Lituania asisten a conferencias sobre prevención del tabaquismo y sobre cómo ayudar a los que desean dejarlo. Alemania es consciente de la importancia de seguir concienciando a los médicos y otros profesionales sanitarios sobre el tratamiento de la adicción al tabaco y considera que existe una falta de experiencia en el ámbito de las técnicas para dejar de fumar.

La educación y concienciación de la población, especialmente niños, adolescentes y jóvenes, es vital para las políticas antitabaco y, en este sentido, los profesionales sanitarios desempeñan un papel esencial. En Grecia se hace hincapié en estos grupos de población y los profesionales sanitarios informan a los niños sobre la adicción al tabaco y los peligros de los cigarrillos para la salud. En Suecia, España y Eslovaquia, los profesionales sanitarios están trabajando con las escuelas para enriquecer el currículo incluyendo la lucha contra el tabaco y la promoción de hábitos saludables, si bien en España y Eslovaquia se realiza de forma poco coherente y aislada. En Chipre se han llevado a cabo campañas de concienciación de la población enfocadas hacia los más jóvenes y las embarazadas; en Estonia, el Instituto Nacional para el Fomento de la Salud ha puesto en marcha un innovador programa en las escuelas, donde resulta más difícil dejar de fumar debido a la presión de grupo.

Obstáculos para el éxito de los programas
A pesar de estas medidas proactivas para luchar contra la adicción al tabaco, en muchos países europeos dos de los principales obstáculos para la eficacia de las políticas antitabaco son financieros. El primero es el nivel de impuestos sobre los productos del tabaco y el otro es la diferencia en los costes de los tratamientos.


La OMS y el Banco Mundial calculan que un aumento del precio de los cigarrillos del 10% motivaría para dejar a fumar a unos 42 millones de personas en todo el mundo [6]. Existen enormes diferencias relativas de precio en los impuestos que gravan los productos del tabaco entre países de la UE. Por ejemplo, una cajetilla de tabaco puede llegar a costar tres veces menos en Luxemburgo que en el Reino Unido [7]. Como resultado de ello, Luxemburgo atrae a un gran número de fumadores de los países vecinos. En Francia, el aumento del precio del tabaco durante los últimos años ha provocado un aumento espectacular en el número de personas que quieren dejar de fumar. Los profesionales sanitarios pueden utilizar su privilegiada posición para instar a los gobiernos a estudiar cambios en los sistemas impositivos.

El coste de los tratamientos contra la adicción al tabaco también puede ser un gran obstáculo a la hora de dejar de fumar. El tabaquismo tiene una mayor prevalencia entre las personas con menos recursos. El coste de un tratamiento para dejar de fumar no debería ser prohibitivo. Actualmente, no existe consenso sobre el coste del tratamiento en Europa. Por ejemplo, en Malta todo el mundo pueden acceder fácilmente a charlas para dejar de fumar, que son gratuitas, lo que fomenta la participación. En el Reino Unido, el NHS ofrece ayuda para dejar de fumar —como tratamientos con productos sustitutivos de la nicotina— con receta médica, lo que en la práctica significa que los tratamientos son gratuitos para los mayores y las personas con pocos recursos económicos. En países como España, Alemania y Eslovaquia, la ayuda farmacológica no es gratuita. Como consecuencia de ello, en Alemania, por ejemplo, sólo el 25% de los médicos pregunta a los pacientes si son fumadores y menos del 5% aconseja a los pacientes que deje de fumar. Esta situación también se achaca a la falta de apoyo a los médicos y a la falta de tiempo y recursos dedicados a otros profesionales sanitarios en el tratamiento de la dependencia del tabaco. En Eslovaquia, se ha mencionado la falta de recursos económicos como uno de los grandes problemas de los programas sobre adicción a la nicotina, a pesar de las elevadas tasas de éxito de otros proyectos. Los niveles de recaída también son altos, debido a la falta de apoyo psicológico para el fumador que intentar dejarlo.

Finalmente, la concienciación de la población y la investigación no son coherentes entre los países de la UE. Aunque están a punto de empezar varios proyectos de investigación sobre la eficacia de los programas para dejar de fumar en España y Chipre, a menudo se constate una falta de datos sobre la eficacia de estos proyectos.

 


Resumen
Los profesionales sanitarios desempeñan un papel de gran importancia a la hora de reducir el número de fumadores. Las organizaciones de profesionales sanitarios tienen un impacto positivo en las decisiones políticas y en la formación de opinión, y deben garantizar la formación continua de sus miembros. Sin embargo, estas organizaciones no pueden funcionar sin el apoyo de los Estados Miembros. Por lo tanto, se debe animar a los profesionales sanitarios a que dejen de fumar y se les debe apoyar en sus esfuerzos para convencer a la población de que busque ayuda para dejar de fumar y para conseguir que las entidades nacionales e internacionales competentes financien iniciativas antitabaco.

Podrá encontrar información sobre «HELP – Por una vida sin tabaco», la nueva campaña antitabaco de la UE, y sobre las actividades de la UE en el ámbito de la lucha contra el tabaquismo en la página web de la Comisión, en la dirección http://europa.eu.int/comm/health/.../tobacco_en.htm.


Fuentes:

[1] Economics of Tobacco Control: Curbing the Epidemic: Governments and the Economics of Tobacco Control. World Bank Development in Practice Series, 1999, Washington DC
[2] Sarajevo. Doctors must stub out smoking. StudentBMJ 2004; 12: 89-132
[3] Raw et al., Thorax 1998; 53 (supl. 5): S1-S18 and BMJ 1999; 318
[4] Departamento de Promoción de la Salud, Malta, 15 de noviembre de 2004.
[5] Allard, RHB. Tobacco and Oral Health Opinions of EU-dentists. A 1998 survey. Presentación durante la III Reunión del Grupo de Trabajo de la UE sobre tabaco y salud bucodental, Dublín, mayo de 1999.
[6]http://www.who.int/inf-pr-2000/en/pr2000-53.html
[7] Montes y Villalbí. El precio de los cigarrillos en la Unión Europea. Tobacco Control 2001; 10: 135-136

Comentarios:
- Esta nota de prensa ha sido redactada utilizando la experiencia y conocimientos de los miembros de la Red Europea para la Prevención del Tabaquismo (mayo de 2005).
- Las opiniones contenidas en este documento en ningún caso se considerarán como un reflejo de la posición oficial de la Comisión Europea
- Los enlaces y fuentes deberán formar parte del cuerpo del texto.
- Como parte de la nueva campaña antitabaco «HELP – Por una vida sin tabaco» lanzada por la Comisión Europea, se enviarán notas de prensa regularmente (entre abril y noviembre) para suministrar a los medios información relacionada con la salud con el fin de apoyar, prolongar y amplificar las acciones de la campaña «HELP».

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