el estado de una mujer que espera un bebé se conoce como embarazo. El embarazo se produce cuando el óvulo es fertilizado por un espermatozoide y el zigoto se sitúa en la cavidad uterina. Termina en el parto, que tiene lugar unos 9 meses después de la fertilización.
Una mujer embarazada no es, en ningún caso una mujer enferma ya que, en realidad, está a punto de dar vida, pero el embarazo es un período especialmente vulnerable tanto para la futura madre como para su futuro hijo.
El humo del cigarrillo y el acto de fumar son muy perjudiciales para la madre y el niño, ya que los principales componentes del tabaco atraviesan la barrera de la placenta y pueden llegar al feto. Sin embargo, en Europa, se calcula que el 70% de la mujeres fumadoras siguen fumando cuando están embarazadas y la mayoría de las que dejan de fumar durante el embarazo vuelven a hacerlo después de dar a luz.
El consumo de tabaco en una mujer embarazada se puede medir de forma muy precisa por la dosis de cotinina, que representa el 80% de los componentes de la nicotina. Esta sustancia está presente en todos los entornos biológicos (sangre, orina, saliva, leche, pelo, fluido amniótico). La cotinina se puede encontrar en el feto y en el fluido amniótico del 30-45% de las mujeres fumadoras embarazadas.
Con el paso del tiempo, el tabaco no sólo provoca alteraciones en la fertilidad de las mujeres, sino también en la de los hombres y, en el caso de una mujer embarazada, aumenta el riesgo de embarazo ectópico, metrorragia, parto prematuro, retrasos en el crecimiento intrauterino, muerte del feto o malformaciones en el feto. El tabaco también provoca problemas frecuentes para el niño tras el nacimiento, como pueden ser alteraciones en su desarrollo psicomotor y cognitivo.
Las mujeres fumadoras embarazadas tienen el triple de posibilidades de sufrir un aborto espontáneo que las no fumadoras. La tasa de mortalidad prenatal aumenta entre un 50% y un 150%, y el peligro de muerte súbita del bebé se duplica cuando los padres fuman.
La mujer fumadora embarazada también está sujeta a sufrir problemas de salud bucal, riesgo de que le salgan estrías, una curación anormal de la cicatriz tras una cesárea y cambios en determinados parámetros biológicos, como puede ser el azúcar en sangre o los niveles de insulina.
El programa europeo HELP para luchar contra el hábito del tabaco puede proporcionarle mucha información y apoyo para dejar de fumar.
|