Testimonio
Raimund Margreiter, cirujano de fama mundial especializado en transplantes, del Hospital Universitario de Innsbruck
Austria
Mi historia de fumador comenzó a la edad de catorce años. El día que cumplí 30 años decidí dejar de fumar, pero siete años más tarde volví a hacerlo en una fiesta celebrada con ocasión del cierre de un congreso.

Dos años más tarde dejé definitivamente de fumar. Además del daño previsible para mi salud, la razón principal por la cual decidí dejar de fumar fue el alto grado de dependencia de los cigarrillos.

Actualmente puedo decir que muchas actividades y experiencias que los fumadores asocian con el consumo de un cigarrillo en realidad pueden disfrutarse más y mejor sin el uso de la nicotina. A pesar de la considerable tensión que me genera mi vida profesional, no he vuelto a fumar nunca e incluso pude convencer a mi esposa para que también dejara el tabaco. Afortunadamente, mis hijos nunca se han iniciado en este hábito.
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