Testimonio
La escuela de la vida
Eslovenia
Saš Kravos

“Habiendo sido un deportista de alto nivel, pasé los primeros 18 años de mi vida en los campos deportivos. Debido a una lesión de rodilla, dejé la competición. Sustituí las instalaciones deportivas por bares y fiestas salvajes, empecé a fumar y acabé siendo un adicto al tabaco. En realidad, fumé durante mucho tiempo, casi 19 años.

Entre 1989 y 1995 ejercí una carrera profesional y ocupé diversos cargos directivos en una compañía internacional cuya principal actividad era la venta de productos relacionados con el tabaco.

En 1998 se produjo un importante cambio en mi vida. Mentiría si dijera que nunca había considerado la posibilidad de dejar de fumar o incluso concretar un cambio radical en mi carrera profesional, como dejar de trabajar en la industria del tabaco.

Pero la razón definitiva por la que finalmente decidí dejar de fumar fue la grave enfermedad de mi padre. Dejé de fumar el día de su cumpleaños, como regalo. Sabía que era su mayor deseo. Desde entonces, no he dado ni una sola calada a un cigarrillo y mi padre se ha recuperado. Tras muchos años, mi salud está mucho mejor y he vuelto a hacer deporte. Dejar de fumar fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

En la actualidad, dirijo la fundación “Z glavo na zabavo”, que ayuda a concienciar a los jóvenes de los efectos nocivos del abuso del alcohol y les enseña que es posible divertirse sin la “ayuda” del alcohol o las drogas.”
 4/17